De la Convención de Valencia a la Guerra Federal

11.- De la Convención de Valencia a la Guerra Federal

Después de la caída de Monagas, el país entró en un período de inestabilidad y frecuentes cambios en la dirección de gobierno. La vuelta de los conservadores avivó las contradicciones con el sector del liberalismo que había colaborado en el golpe; y al mismo tiempo provocó  a las masas liberales que comenzaron alzarse en diversas regiones. A menos de un año de la revolución de marzo, el país entró en la más cruenta y larga de nuestras contiendas civiles: La Guerra Federal.

El gobierno que sucedió a Monagas convocó a elecciones para la Convención Nacional que se instaló en Valencia el 5 de julio de 1858. La Convención estuvo dominada por los Conservadores quienes aprovecharon su predominio para deshacerse de los liberares y del propio Presidente Castro, a quien querían remplazar con Páez para restablecer en esa forma el cuadro gubernamental oligarca anterior a la llegada de José Tadeo Monagas. Esa actitud de los conservadores hizo que Castro se inclinara hacia los liberales en busca de apoyo para mantenerse en el pode. Sin embargo, el Presidente Julián Castro no se decidió a romper abiertamente con los conservadores, como lo hiciera Monagas en 1846, y vino a quedar en una actitud difícil que favoreció los planes de los oligarcas de sacarlo del gobierno.

a).- Caída de Julián Castro (Gobierno de Pedro María Gual)

El gobierno encabezado por el general Julián castro, desde el 18 de marzo de 1858, fue un gobierno de facto, es decir, un régimen instituido a la fuerza y fuera de las normas constitucionales. Surge como consecuencia de un golpe contra las instituciones y que, naturalmente origina el derrumbe de una administración legitima o régimen de jure.

El derrumbe del gobierno lo precipitó el decreto presidencial publicado el 7 de junio de 1858; por el que se expulsaba de Venezuela un grupo valioso de personalidades de todo los órdenes de la vida nacional; entre ellos: Ezequiel Zamora, Juan Crisóstomo Falcón, Leocadio Guzmán, Napoleón Arteaga, Rafael Urdaneta (hijo), Félix Alonso, Antonio Guzmán Blanco y Juan Hurtado.

Todos estos connotados venezolanos se unieron a otros desterrados políticos; concordaron en establecer un gobierno en el exilio. Todos sumaron sus fuerzas para derrocar a Castro, lo cual hizo más grave la situación del Gobierno. Los hechos se precipitaron con la entrada de un grupo de liberales-federalistas a tierra venezolana, por La Vela de Coro, en febrero de 1859.

En coro, el 20 de febrero de 1859, el coronel Tirso Salaverría, dio el Grito de Coro por el cual se iniciaba la revolución federal.

Se formó una Junta Revolucionaria compuesta por José Toledo, Julián Navarrete, Pedro Torres y Nicolás Saldarriaga.  Estos jefes se apoderaron de Coro y, habiendo arrestado a los miembros del gobierno provisional y a los militares, proclamaron el gobierno general de la Federación tomando como jefe máximo a Ezequiel Zamora.

El gobierno Castrista se vio en peligro, el presidente Castro fracasa en el intento de contactar con los liberales, se hace el enfermo y luego renuncia el 7 de junio de 1859.

Entonces se formó un nuevo gobierno interino que estuvo presidido por el Vicepresidente de la República Manuel Felipe Tovar; nombró el Gabinete Ministerial compuesto por: Juan José Mendoza, en Relaciones Exteriores; Pedro José Rojas, en Relaciones Interiores; Carlos Delgado, en Hacienda y Domingo Hernández en Guerra y Marina.

Este gobierno, de muy corta duración, por lo que se llamó Gobierno de las 30 horas, en realidad duró cuatro días, sin embargo pudo realizar las siguientes diligencias:

1.- ratificación de las elecciones previstas para finales de 1859.

2.- Creación de una Junta Nacional de Guerra

3.- Integró ese organismo con José Antonio Páez, Carlos Soublette, José Felix Blanco, Carlos Luis Castelli  y José Austria.

Pero el retorno de inesperado de Castro al Gobierno, dejó sin efecto esas medidas. Sin seriedad, ni criterio político inteligente, de manera inusual, el presidente renunciante reasumió el Poder nuevamente e impuso otro gabinete ministerial, el día 12 de junio.

En esta nueva etapa de mando arbitrario, Julián Castro decreto la liberación de todos los presos políticos y el envío de emisarios a las provincias sublevadas para ofrecerles amnistía.

Estos acontecimientos hicieron que Páez, altamente molesto por la poca seriedad del gobierno, rompiese con los conservadores y marchase para Nueva York.

Entre tanto Falcón entró a territorio venezolano para unirse a las filas federales en su lucha contra el gobierno y, desde Palmasota, el 24 de junio del año 1859, dirigió a los venezolanos una proclama.

Aprovecho esta circunstancia el presidente Castro para dirigirse a los venezolanos el dia 30 del mismo mes, en la forma siguiente:

“El Gobierno se ocupa en los actuales momentos del examen de los últimos acontecimientos con fe y lealtad. Si apareciese que la federación que se proclama es el voto  verdadero de la mayoría se la Nación, el Gobierno le prestará su apoyo. Nadie sino la mayoría es soberana…”.

Esta posición del Jefe de Estado, contraria a la Constitución promulgada el año 1858 que era de corte centro-federal, de los militares y, con ello, acelero su derrocamiento o caída.

Los conservadores, que con ayuda de los jefes de la guarnición de Caracas, prepararon el golpe de mano contra Castro, que se llevó a cabo el 1° de agosto de 1859. El Presidente Castro fue detenido por su propia guardia y al día siguiente, bajo la presión de los conspiradores, presentó su renuncia al Congreso.

b).- Renuncia de Julián Castro

“”…considerando hoy que mi continuación en el pueblo de Presidente puede ser un obstáculo a la realización de mis más ardientes deseos por la felicidad de Venezuela, o bien porque impida la unión de las secciones que se hayan separado, o bien porque perjudique la reconciliación de los partidos, y por tanto a la pacificación de Venezuela, me he decidido a renunciar desde hoy a la Presidencia interina de la República, para que el Congreso la considere en su próxima reunión, protestando no volver a ejercer el Poder  Ejecutivo, encargando de él a los magistrados designados por la constitución  para suplir las faltas absolutas del Presidente”.

Pedro Gual, Primer Designado, pasó a ocupar la Presidencia hasta el 29 de septiembre que regresó el Presidente Manuel Felipe Tovar, quien se había ausentado de Caracas al tener noticias de la conspiración que preparaban los hombres de su partido contra Castro. De esa forma se pretendió salvar la constitucionalidad del nuevo gobierno. Los oligarcas de nuevo en el poder iniciaron una dura persecución contra los liberales, a los cuales se perseguía y encarcelaba, hasta llenar las cárceles de Caracas, La Guaira y Maracaibo con centenares de presos políticos, como nunca antes se había visto desde 1830.

El Gobierno de José Tadeo Monagas 1847 a 1851) y el Fin de los Conservadores.

10- El Gobierno de José Tadeo Monagas 1847 a 1851) y el Fin de los Conservadores.

Monagas era un prestigioso hombre de la independencia, con gran ascendiente en todo el oriente  venezolano.

Páez al proponer a Monagas quería oponer un candidato fuerte al auge de los liberales, y que fuera al mismo tiempo del agrado de los caudillos militares. Pero también esperaba Páez que Monagas se sometiera a su voluntad y aceptara su hegemonía; este apoyo de Páez, se tomó como estrategia para sostener la unidad del partido conservador. Estos cálculos le resultaron fallidos y el error les costó a Páez y a los conservadores el poder.

José Tadeo Monagas resultó vencedor contra  Bartolomé Salom, Manuel Felipe Tovar, Santos Michelena, Mariño y el mismo General Páez, propuesto por un grupo de amigos.

José Tadeo Monagas toma posesión de la presidencia el 1° de marzo de 1847. Para ese entonces juramentó un gabinete totalmente conservador, en pago por el apoyo que se le prestó en las elecciones. Los Ministros fueron: Ángel Quintero, Secretario del Interior y Justicia; José María Carreño, Secretario de Guerra y Marina y Miguel Herrera, Secretario de Relaciones Exteriores y Hacienda.

Durante el gobierno del General José Tadeo Monagas terminó el predominio de los conservadores y llegaron al poder los liberales.

“…se reunían en Monagas varias de las condiciones del caudillo que ya encontramos en Páez. Se diferenciaban, sin embargo, de éste en la severidad de su vida doméstica y en su carácter poco dado a expansiones. Por el contrario, era taciturno, inescrutable, hasta sombrío. Como Páez, había cultivado su inteligencia natural y era muy astuto. Como Páez había adquirido extensas posesiones rurales cuando el reparto de haberes militares, y en ellas vivía habitualmente. Con Páez y con Monagas se define el carácter de latifundistas, más pecuario que agrícola, que a partir de entonces se repite en la gran mayoría de los caudillos venezolanos. Tener un hato era el primer elemento de poderío local que podía transformase en nacional.”

Antonio Arraíz: “José Tadeo Monagas”, El Nacional

 Monagas en la presidencia inició un gobierno que no se diferenció al principio del gobierno conservador de Soublette, a quien había sucedido. En efecto, formó un gabinete con destacados conservadores, continuó las medidas de persecución contra los liberales y aplastó las guerrillas alzadas desde el año anterior. Sin embargo, bien pronto comenzó a producirse un cambio de actitud de Monagas frente a la oligarquía conservadora. Monagas no era del círculo de la oligarquía y en más de una oportunidad había dado demostraciones de independencia frente a Páez y al grupo oligarca. En 1830, 1831 y 1835 se había alzado contra Páez y los conservadores. Y en el mismo año electoral,  1846, en carta al presidente Soublette, había expresado:

“Yo nunca permitiría una presidencia en que me viera obligado a proceder al beneplácito de un corto número, desatendiendo los intereses de todos, que es el deber primordial de un magistrado.”

 Para finales de año Monagas, que siempre mostró una conducta personalista, dejo la influencia de Páez y los paecistas sobre su gobierno, decidido a romper con los conservadores, enrumbó su política en una dirección contraria a sus antiguos aliados. Hábilmente consiguió que Páez se separara del ejército y llevó a cabo importantes cambios en los mandos, incluyendo a los gobernadores de las provincias, poniendo en ellos agente de su confianza. Luego indultó a varios liberales y por último, conmutó por el destierro la pena de muerte a que había sido condenado Antonio Leocadio Guzmán. Estas medidas provocaron la renuncia de los ministros conservadores, a los cuales Monagas sustituyó con liberales o con gentes enemigas de los conservadores. Se trató de conciliar ambos bandos, mediante conversaciones entre el Presidente Monagas y Páez, pero nada se logró.  A finales de 1847 hizo el cambio del tren ministerial integrado con los liberales: José Feliz Blanco, en Relaciones Exteriores y Hacienda, Martín Sanabria, en Relaciones Interiores y Justicia y Francisco Mejía en Guerra y Marina. Con el ejercicio del Poder Ejecutivo por Parte del General Monagas, se abrió la época de la llamada Oligarquía Liberal. La oligarquía Conservadora cesó en el gobierno, con la terminación del mandato del Presidente Carlos Soublette.  Los conservadores se preparaban para enfrentar al Presidente Monagas, los cuales declararon abierta oposición, mediante el uso de un periódico valenciano “El Espectador”, de Ángel Quintero, que fue el vocero de los ataques del gobierno. Por su parte los liberales se movilizaron en apoyo del Presidente. Alineados así ambos bandos, se enfrentaron cada vez con mayor violencia, hasta culminar en los sucesos del 24 de enero de 1848.

a).- 24 d3 Enero de 1848

La orientación proliberal del Presidente Monagas condujo al rompimiento definitivo con Páez y los conservadores. Estos dominaban al Congreso gracias a la mayoría que habían ganado en las elecciones de 1846, y querían utilizarla para enjuiciar al Presidente. Lo acusaban de haber ejercido facultades extraordinarias ilegalmente; de emplear la fuerza armada sin consentimiento del Consejo de Gobierno y de haber ejercido la administración fuera de la capital, todo lo cual era contrario a lo dispuesto por la Constitución. Tras el juicio contra el Presidente Monagas  se ocultaba la intención de destituirlo.

Liberales y conservadores se preparaban para el enfrentamiento que parecía inminente. Los liberales movilizaban sus partidarios en importantes reuniones públicas y el gobierno ordenó formar dos batallones, cuyas plazas fueron cubiertas rápidamente por milicianos liberales. Por su parte, los conservadores organizaron una guardia armada del Congreso, “de la cual se nombró jefe a Guillermo Smith, exdirector del célebre Banco Nacional, conservador y paecista probado”.

El plan de los conservadores contemplaba el traslado del Congreso a Puerto Cabello, lejos de la presión del pueblo liberal de Caracas, para probar la destitución del Presidente.

El 24 de enero de 1848 se reunieron las cámaras legislativas en medio de la mayor expectación. Ese día se produjo el choque definitivo entre liberales y conservadores, cuyo resultado fue la caída de la oligarquía gobernante desde 1830.

LOS SUCESOS DEL 24 DE ENERO DE 1848

I.- “El 24 de Enero de 1848 es un episodio culminante de la gran lucha histórica de liberales y conservadores, que se transforma luego en la lucha de los federales y godos, y que llena casi todo el siglo XIX de nuestra historia a partir de 1850”.

“Las Cámaras se reúnen el 24 de enero, en medio de una gran expectación, esperando todo el mundo la chispa que produciría el choque. El Ministro liberal Sanabria ha entrado a las Cámaras a presentar un mensaje y circula la noticia de que ha sido muerto o detenido, lo cual provoca un impulso de la multitud por penetrar en el Congreso. La guardia de Smith dispara contra el pueblo y cae la primera víctima, un hombre del Valle: Rivero, en seguida el segundo muerto, también del pueblo, Maldonado. Alguien arrebata la bayoneta a un guardia y la clava a Smith en un costado, mientras de afuera han empezado también a disparar y se generaliza la pelea. Se disuelve la reunión de la Cámara y al salir varios representantes son atacados a puñal y muertos tres de ellos. Todo termina cuando Monagas llega a caballo a restablecer el orden.

Al día siguiente, el mismo Congreso conservador, pero ya sin arrestos bélicos y reclutados por el mismo Monagas, se reúne. Hay dos gestos que tratan de interpretar la actitud de la oligarquía conservadora, dos gestos de dos prohombres de esa oligarquía. La de Fermín Toro “Mi cuerpo pueden llevarlo, pero Fermín Toro n o se prostituye”.  Y la de Juan Vicente González, energúmeno vociferante, que el día siguiente va a servir de humilde Secretario del Congreso, olvidado de todas las acusaciones contra Monagas y de toda rebeldía. Al menos a la mayoría conservadora del Congreso la define mejor esta última actitud, ya que las Cámaras Legislativas continuaron funcionando sin haber oposición. Y digo que este gesto representa al menos a la mayoría conservadora en el Congreso, porque allá en los llanos hay otra actitud, la del General Páez, quien después de 17 años de ser gobierno, pasa ser insurrecto y se levanta en armas contra Monagas…”

 (Pedro Ortega Díaz: “El 23 de enero y otras notas de historia”. Caracas 1969)

 II.-  “El 24 de enero de 1848 ha sido llamado popularmente “el día del fusilamiento del Congreso”, aunque no hubo tal fusilamiento, ni la Cámara del Senado sufrió atropellos. Objetivamente lo que ocurrió fue una dispersión tumultuaria de la Cámara de Representantes, mediante la cual las turbas que habían amenazado a este cuerpo dieron muerte a los representantes: Jose Antonio Salas, Juan García  y Francisco Argote, y resultó herido el eminente Don Santos Michelena, que falleció a consecuencias de esas heridas, el 12 de marzo. También quedó herido el Jefe de la Guardia del Congreso, Coronel Guillermo Smith, Procer de la Independencia y respetado político; y fueron asesinados los ciudadanos: Julian Garcíay Dr. Manuel Maria Aleman, un capitán de milicias y dos milicianos.

El 24 de enero de 1848 es también una fecha nefasta en nuestra historia, porque abre un período de diez años de despotismo, durante el cual desaparece la discusión por la prensa y no vuelven a realizarse elecciones libres. El Congreso –atemorizado o corrompido- se allana a todas las exigencias del Ejecutivo. Se interrumpe  la tradición de moralidad administrativa que había sido mantenida por todo los gobiernos desde la revolución de 1810. Por primera vez se modifica la Constitución con fines desvergonzosamente personalista, y solo le quedará a la nación, para salir del indefinido predomino familiar de los Monagas, el azaroso recurso de la rebelión armada”.

 Augusto Mijares: “La revolución política (1810-1869)”. Caracas 1962.

b).- Consecuencias del 24 de Enero de 1848

Los historiadores de las más varadas tendencias consideran los hechos del 24 de enero, como acontecimientos de  la mayor importancia. En efecto, estos episodios dieron origen a una nueva correlación política entre los partidos antagónicos y entre los caudillos Páez y Monagas, que fueron los principales protagonistas en la crisis. Entre las consecuencias de estos hechos, debemos señalar las siguientes:

  1. Páez y la oligarquía conservadora fueron desplazados del poder, que pasó a manos de Monagas y los liberales.
  2. A partir del 24 de enero de 1848, Páez y los conservadores tomaron el camino de las armas, tratando de recuperar el poder. Páez se alzó contra Monagas pocos días después del 24 de enero; pero fue derrotado en los llanos y tuvo que refugiarse en Nueva Granada. A mediados de 1849 desembarcó al frente de una expedición por la Vela de Coro. Fue derrotado por las tropas del gobierno, al mando de José Laurencio Silva, quien le ofreció una capitulación. Pero Monagas se negó a reconocer los términos de la capitulación ofrecida por Silva y, en consecuencia Páez estuvo preso en Valencia, Caracas y Cumaná, de donde salió para el destierro hasta 1861.
  3. A raíz de los sucesos del 24 de enero el poder Legislativo y el Judicial pierden su independencia y se someten a la voluntad del Presidente de la República. El Congreso Nacional, que hasta el día anterior a los sucesos había pretendido enjuiciar al Presidente y destituirlo, el día siguiente se instaló dócilmente y desde entonces sirvió de instrumento complaciente al personalismo entronizado en el poder.

c).- Balance de los Gobiernos de los Monagas

José Tadeo Monagas y su hermano José Gregorio ocuparon la Presidencia alternativamente de 1847 a 1858. Cuando terminó su primer período (1847-1850) José Tadeo Monagas entregó la presidencia a su hermano José Gregorio Monagas, quien gobernó el período 1851-18555. Luego volvió a ser elegido presidente José Tadeo Monagas para el período 1855-1859; pero no pudo terminarlo. Porque una revolución, encabezada por el General Julián Castro, lo derrocó en marzo de 1858.

Durante el gobierno de los Monagas se llevaron a cabo importantes reformas legislativas, inspiradas en el programa que desde la oposición habían formulado los liberales.

El Congreso de 1848 reformó la Ley del 10 de abril de 1834, sobre libertad de contratos, eliminando disposiciones  injustas de dicha Ley; estableció nuevas normas, basada en la igualdad y la equidad en favor de los deudores, suprimió los privilegios que contenía en favor de los usureros. La reforma dispuso que los bienes de los deudores, no podían rematarse por menos de la mitad de su valor; que el valor de dichos bienes debía establecerse por peritos; y prohibía cobrar intereses sobre intereses. En este sentido la legislación liberal propugnaba la intervención del Estado para proteger a los sectores de menos recursos, en contraposición con la política económica de los conservadores que favorecía a los usureros.

De acuerdo con esta orientación en 1849 el Congreso reformó también la Ley de Espera y Quita, permitiendo la espera cono un beneficio  legal a favor de los deudores.

En 1849 El Congreso suprimió la pena de muerte en los delitos políticos. La pena máxima se sustituyó por el destierro perpetuo, la cual “de hecho resultó la más suave de las penas, por la práctica de indultar o amnistiar al cabo de meses o de pocos años”.

En 1854 el Congreso promulgó la Ley de abolición de la esclavitud en Venezuela.

“…los Monagas, aunque sin ser portadores por razones políticas del inquietante momento de una filosofía de limpia filiación liberal, que les tocó vivir, tuvieron que abrir las puertas a innovaciones liberales y tolerar que los rodearan quienes venían clamando por un nuevo orden. Prohíben el ingreso de jesuitas, cierran sus oratorios, adoptan una nueva división territorial, dan libertad a los esclavos, suprimen la pena capital para delitos políticos y otras leyes odiosas.”

Antonio Arellano Moreno:“Los Conservadores fueron Conservadores” El Nacional 6-1-75

d).- Caída del Gobierno de José Tadeo Monagas- Causas.

A mediados del segundo gobierno del General José Tadeo Monagas, en 1857, se llevó a cabo la reforma parcial  de la Constitución de 1830 la nueva Constitución dividió la República en veinte Provincias, estableció el sufragio universal. La Autonomía del Poder Municipal, abolió la pena de muerte por delitos políticos y ratificó la abolición de la esclavitud, decretada por el Congreso de 1854. Un aspecto importante de la Constitución de 1857, fue el hecho de autorizar al Congreso para dictar las medidas conducentes al restablecimiento de la Gran Colombia. La idea de crear la Confederación de Estados de Colombia había sido consigna del General Monagas en varias oportunidades desde 1830, pero en 1857 era un pretexto para disfrazar su intención de continuar al frente del gobierno. En efecto, la nueva Constitución elevo a seis años  el período presidencial y permitía la reelección del Presidente. Era pues, una maniobra del Presidente Monagas para continuar mandando. Ese tipo de artimañas son conocidas en nuestra historia como “continuismo”, y a ellas se ha apelado con frecuencia en nuestro proceso político.

Esta maniobra continuista tuvo lugar en momentos de crisis económica provocada por la baja en los precios del café, los cueros y otros productos de exportación, lo cual acentuaba el malestar y el descontento de importantes sectores de la población. Además el gobierno de Monagas había incurrido en errores y prácticas de gobierno que terminaron por restarle apoyo en el pueblo y animaron a sus enemigos políticos, los conservadores, a seguir contra él y derrocarlo.

En efecto, el Presidente Monagas había establecido había establecido un gobierno personalista e introducido el nepotismo como vicio gubernamental. Cuando terminó su período de gobierno, hizo elegir a su hermano José Gregorio Monagas; y al término de éste, de nuevo el propio José Tadeo. Otros miembros de su familia ocuparon durante su gobierno, cargos importantes en la administración. De manera que el exclusivismo que los liberales achacaron a los conservadores de mantener el gobierno entre un pequeño grupo de familias, en Monagas se redujo casi a su sola familia. La malversación de los fondos públicos, el peculado, la corrupción administrativa y moral, la adulación y el irrespeto a los principios, fueron también vicios que minaron la administración de los Monagas.

Todo esto provocó, después de diez años, la caída de su gobierno.

e).- La Revolución de Marzo (Julián Castro al Poder)

La alianza de algunos líderes del liberalismo y los conservadores, condujo a la preparación del golpe de militar contra José Tadeo Monagas, que se conoce con el nombre de “Revolución de marzo”. El pronunciamiento estalló en Valencia el 5 de marzo de 1858, bajo la jefatura del General Julián Casto; la sublevación no tenía otro objetivo más que poner fin a la hegemonía de los Monagas, quienes se habían perpetuado en el poder desde 1847.

Castro quien para aquel entonces era gobernador de la provincia de Carabobo se pronunció contra el gobierno de José Tadeo Monagas, debido a su desacuerdo por la promulgación de la Constitución de 1857, que contemplaba entre otras cosas, la reelección inmediata del Presidente de la República y la extensión del mandato presidencial a seis años, lo cual truncaba las aspiraciones políticas de conservadores y liberales. Asimismo, existía un descontento generalizado entre la población que veía cómo la crisis política, económica y social por la que atravesaba el país los asfixiaba, sin que se tomaran medidas pertinentes para resolverlas.

Todos estos factores contribuyeron a que los conservadores, liberales, bandoleros y campesinos descontentos se unieran al ejército de Castro, formando un contingente de 5000 hombres, quienes hicieron renunciar a José Tadeo Monagas el 15 de marzo de 1858. Y aunque la alianza entre conservadores y liberales duró poco, sembró el terrero para que los más desposeídos lucharan en la Guerra Federal, en defensa de su bienestar, sus derechos y su dignidad.

Diez días después de pronunciado el golpe militar, el Presidente Monagas presentó su renuncia al Congreso y se asiló en la delegación francesa. El Congreso aceptó la renuncia y designó un gobierno provisional hasta el 18 de marzo, fecha de la entrada a Caracas del nuevo Caudillo, reconocido como “Jefe Supremo del Ejército Libertador. Encargado de la reorganización de la República”.

La renuncia de Monagas

“Yo puedo aceptar el reto y combatir; estoy seguro de poner un ejército en los llanos y en el oriente; cuento con el occidente, tengo recursos y elementos en el centro y aquí en la capital, y es muy probable que venza, pero para esto sería necesario derramar mucha sangre hermana, y sufriría el país las consecuencias de una guerra larga y dura como tendría que ser ésta; me parece, pues, lo más prudente y patriótico, ya que hay tantos que n o me quieren, que me separe del poder, presentándole al Congreso mi renuncia inmediatamente.”

f).- Vuelven los Conservadores

El nuevo gobierno tomó la apariencia de una “fusión” de los dos partidos, bajo el lema de “olvido de lo pasado”. Sin embargo, la presencia en el gobierno de conservadores y liberales, enfrentados durante tanto tiempo, dio al traste con tales propósitos de conciliación. Pronto estallaron las contradicciones entre ambos, con el resultado que querían los conservadores de deshacerse de sus rivales y tomar el gobierno ellos solos para volver a su antigua hegemonía.

Los conservadores olvidaron la consigna de “olvido al pasado” y decretaron una comisión  para examinar y revisar las cuentas y la actuación de los funcionarios del antiguo régimen y establecer su responsabilidad civil, todo con el deliberado propósito de perseguir a los personeros del gobierno de Monagas. Este decreto tuvo un efecto negativo, pues “creo temor y desconfianza a muchos de los mismos funcionarios que se habían pronunciado por la revolución de marzo”.

El nuevo gobierno, bajo la inspiración de los conservadores, trató de enjuiciar al expresidente, asilado en la legislación francesa. Era la primera vez que en Venezuela un gobernante derrocado apelaba al derecho de asilo. El empeño del gobierno de enjuiciar a Monagas movió la solidaridad del Cuerpo Diplomático acreditado en Caracas, en respaldo al representante de Francia. El Ministro de Relaciones Exteriores, el liberal Wenceslao Urrutia, firmó con el Cuerpo Diplomático, un acuerdo de garantías, denominado Protocolo, según el cual Monagas se pondría “por escrito a disposición del gobierno” y éste, a su vez, garantizaba a Monagas su seguridad personal y se comprometía a expedirle un salvoconducto para salir al exterior.

El Protocolo Urrutia contiene entre otro, los siguientes compromisos:

“Hoy, día 26 de marzo de 1858, habiendo sido convocado el Cuerpo Diplomático por el señor Ministro de Relaciones Exteriores, plenamente autorizado por el Gabinete, a una conferencia en la casa de Gobierno, con el fin de convenir en el mejor modo de lograr los deseos, tanto del gobierno de la República como del Cuerpo Diplomático, relativamente a la pronta salida del país del Señor General José Tadeo Monagas y su familia, se reunieron los señores Carlos Eames, Ministro Residente de los Estados Unidos ; Ricardo Bingham, Encargado de Negocios de la Gran Bretaña; Leoncio Levraud, Encargado de Negocios del Imperio Francés; José Pereira Leal, Encargado de Negocios del Imperio de Brasil; José M. García de Quevedo, Encargado de Negocios de España y Parma; y Pedro Van Rees, Comisionario Especial de S.M., el Rey de los Países Bajos; y hallándose presente el señor doctor Wenceslao Urrutia, Ministro de Relaciones Exteriores, empezó la conferencia.

…sentó el señor Urrutia, como base imprescindible de la negociación, que el General Monagas se pusiese a la disposición del nuevo gobierno. Hicieron presentes algunos miembros del Cuerpo Diplomático de la delicadísima situación en que se hallaban colocadas las banderas de las Naciones amigas de Venezuela, bajo cuyo amparo se halla el General desde el día que hizo renuncia de la Presidencia de la República…

Después de una breve discusión se acordó lo siguiente:

El General Monagas se pondrá por escrito a disposición del Gobierno, protestando al propio tiempo no tomar parte en ningún plan que se oponga a las miras de la revolución; este criterio será trasmitido por el señor Encargado de Negocios de Francia al Gobierno de la República, cuyos miembros todos empeñan su palabra de que no será el General Monagas sometido a juicio, ni en materia alguna vejado, sino que antes bien se le tratará con todo el decoro y miramiento.

El Gobernador de la Provincia lo acompañará a su casa particular…Habrá una guardia en la puerta con el fin de evitar todo vejamen, y dentro de la casa dos personas respetables comisionadas por el Gobierno para cuidar de que el General Monagas sea bien tratado e impedir todo desmán o insulto contra su persona.

El Gobierno responde de la seguridad del General durante el tiempo que permanezca en esta habitación, el señor Urrutia no puede fijar cuantos días durará eta detención… pero empeña su palabra a nombre suyo y de todo el Gabinete, que será muy corta…

Expirando el plazo, no fijo, pero sí muy corto, se dará al General Monagas, pasaporte y un salvoconducto para trasladarse con su familia al punto del extranjero que elija… El Gobierno garantiza su seguridad hasta que salga del territorio nacional.

El Cuerpo Diplomático, individual y colectivamente, empeña su palabra de hacer todos los esfuerzos que quepan en la esfera de su acción moral sobre el General Monagas para que las promesas hechas por éste al Gobierno provisional de la República en su carta de sumisión sean efectivas”.

Este acuerdo fue atacado duramente  como una información  del Cuerpo Diplomático en los asuntos internos de Venezuela y los conservadores lo aprovecharon para sacar del Gabinete al mismo liberal firmante del documento. El Gobierno, en su empeño contra Monagas, se negó a cumplir el Protocolo, dando origen a un serio incidente diplomático que culminó con la intervención de buques de guerra de Francia y Gran Bretaña, que bloquearon nuestros puertos y apresaron embarcaciones venezolanas.

El asilo del General Monagas se prolongó por más de cinco meses.

Fermín Toro, que remplazó a Urrutia en la Cancillería y que al principio había protestado contra el pacto, tomó en sus manos la defensa del Protocolo y consiguió al fin la autorización para que Monagas saliera del país con la debida seguridad. Poco después la Convención Nacional que se había instalado en Valencia el 5 de julio, dictó un decreto por el cual declaró a Monagas traidor a la patria, lo privó de sus grados militares, le embargó sus bienes y ,lo expulsó a perpetuidad del país. Con esta medida los conservadores le cobraban a Monagas el haberlos desplazado del gobierno después de 1846. Pero en las condiciones políticas que vivía el país, aquellas medidas de la Convención de Valencia resultaron inútiles e impracticables. El “destierro perpetuo” del General Monagas duró menos de tres años. En 1861 desembarcó en oriente y participó activamente en la Guerra Federal.

Presidencia del General Carlos Soublette 1843 a 1847 (Segundo Mandato)

9.- Presidencia del General Carlos Soublette 1843 a 1847 (Segundo Mandato)

Finalizando la gestión del general José Antonio Páez, se hicieron los preparativos para nuevas elecciones, de acuerdo con lo establecido en la Carta Constitucional.

Los grupos políticos de la época postularon así: por los Liberales, a Santos Michelena y a Diego Bautista Urbaneja; por los partidarios del gobierno, a Carlos Soublette, militar de alto prestigio  y limpias ejecutorias en la época de la independencia.

Este último ciudadano salió elegido Presidente de la República. Esta era la mejor elección para apaciguar las exaltaciones políticas en Venezuela, caldeadas por la política intransigente y abusiva de Ángel Quintero, cuyo paso por la Secretaria del Interior había socavado la tranquilidad popular y establecido las bases firmes para el descontento de los liberales.

La capacidad del Presidente Soublette se dejó ver desde el momento de su juramentación, en febrero de 1843. Su capacidad para evitar choques, la habilidad para conciliar la oposición y su espíritu impasible, lograron un equilibrio político con la disminución  de los ataques de la oposición.

Su tren ejecutivo fue bastante aceptable y estuvo conformado por Juan Martínez, en la Secretaria del Interior y Justicia; Rafael Urdaneta, en Guerra y Marina y] Francisco Aranda, en Hacienda y Relaciones Exteriores.

El gobierno cumplido por el Presidente Carlos Soublette, en su segunda oportunidad. De administrar al país, sentó las bases para un sosegado desarrollo nacional. Se hizo lo imposible para normalizar el estado de la economía nacional que venía desajustada. Pero resalta de esta gestión presidencial la completa libertad de expresión y libertad de prensa. Durante su administración se fundaron numerosos periódicos en el país.

En el gobierno de Soublette, resaltan tres hechos de gran importancia en lo político, económico para Venezuela. Ellos son:

  1. La Creación del Banco Nacional, cuyo capital fue formado por dinero oficial y aporte privado.
  2. La Creación del Instituto de Crédito Territorial, la financiación del Instituto se haría con un crédito de 5.000.000 de pesos, afianzados en títulos emitidos por el mismo valor por el Organismo; éste tenía funciones hipotecarias y podía dar en préstamo hasta 20.000 con el aval de una propiedad raíz.
  3. El Reconocimiento Diplomático, que hizo España de la Independencia de Venezuela y la existencia de la República.

Esto es muy importante, pues hasta ese año, la Monarquía Española se había negado sistemáticamente a reconocer la existencia soberana de Venezuela y la existencia: de hecho, seguía considerando al país y a las otras naciones latino – americanas como colonias españolas.

Esta situación cambio con la firma del Tratado de Reconocimiento, suscrito por ambos gobiernos. Así, definitivamente, cambio nuestra situación político-internacional y se empezaron a estudiar los factores que habr5iande acelerar el mejoramiento de las relaciones entre Venezuela y España y a dinamizar el establecimiento de las misiones diplomáticas respectivas.

En el orden interno político, resalta el proceso llevado a cabo contra Leocadio Guzmán iniciado en 1844. Las razones para esta determinación se tuvieron en las publicaciones ofensivas contra el gobierno, aparecidas en un periódico llamado “El Venezolano”.

Como el juicio no prospero favorablemente para quienes acusaban, ellos iniciaron ataques contra el Presidente Soublette quien, en desquite, apoyo decididamente a los liberales.

Mientras tanto llego el tiempo para las elecciones de 1846. Este proceso de las elecciones de 1846 es importante porque comienza una nueva etapa en Venezuela: Cae un grupo conservador, pero en su lugar, llegará al poder una administración personalista y cerrada: la hegemonía de los Monagas que daría después, espacio para los liberales.

El Panorama partidista ofrecía la realidad repartida entre el Partido Liberal dividido en lo que hoy se pudiera llamar izquierda y derecha (con dos candidatos: José Félix Blanco y Bartolomé Salom; el primero, liberal moderado y segundo, exaltado guzmancista).

El grupo contrario presenta un candidato de peso específico: Rafael Urdaneta, quien estaba en viaje a Europa para gestionar la firma del Tratado de Reconocimiento de la República por parte de España, como ya estaba acordado entre los dos países.

Este candidato tenía el visto bueno y el apoyo del General Páez, por lo que se ventilaba como el seguro ganador; pero murió en Paris el 23 de agosto de 1845 y esto transformo el panorama político nacional, pues a última hora, Páez opto por la candidatura del General José Tadeo Monagas.

Segunda Presidencia de Páez (Surgimiento del Partido Liberal)

8.- Segunda Presidencia de Páez (Surgimiento del Partido Liberal)

Elegido sin oposición, Páez ejerció la presidencia por segunda vez entre 1839 y 1843. Se juramentó ante el Presidente del Congreso Nacional José María Vargas, el 1 de febrero de 1839. El tren ejecutivo escogido por el Presidente Páez estuvo integrado así: Diego Bautista Urbaneja, Secretario de Interior y Justicia; Rafael Urdaneta, Secretario de Guerra y Marina; Guillermo Smith, Secretario de Hacienda y Relaciones Exteriores. Este último, pocos meses después, sería sustituido por un hombre sectario, insolente, personalista e ingrato, Ángel Quintero que propiciaría numerosos problemas al gobierno.

Durante este período se produce una sensible baja en los precios del café principal fruto de exportación y creció el descontento entre los pequeños y medianos hacendados, debido a la aplicación de la Ley del 10 de abril de 1834, que llevaba a la ruina a un importante sector de productores. El malestar económico dio origen a la división de la oligarquía gobernante, de la cual se fueron separando importantes sectores que pasaron a constituir un partido de oposición al gobierno con el nombre de Partido Liberal. Los elementos agrupados en el nuevo partido expresaban su descontento por la hegemonía de Páez y la permanencia en el gobierno del grupo gobernante desde 1830. El fundador y líder principal de ese partido, Antonio Leocadio Guzmán, escribía contra el  caudillo lo siguiente:

“El pueblo conoce vuestro servicios, pero los ve recompensados de una manera superabundante. Ninguno de los héroes de la patria, la ha mandado como vos, veintiún años. El pueblo ve que vuestra artes os mantiene perdurablemente en el mando supremo. Intendente Comandante General, Director de la Guerra, Jefe Civil y Militar, Jefe Superior, Jefe de Estado, Presidente Constitucional, General en Jefe y otra vez Presidente; bajo Colombia , contra Colombia, en el Campo y en el Gabinete, en Venezuela conmovida y en Venezuela consolidada, siempre sois vos el que da, el que quita, el que crea, el que manda.”

R.A. Rondón Márquez: “Guzmán Blanco El Autócrata Civilizador”

La oposición liberal denunciaba el predominio de Páez, la burla que hacia el principio de “alternabilidad”; y le pedía que se retirara del gobierno “no eligiendo un sucesor que le conserve la silla presidencial para el próximo periodo, sino de buena fe, para siempre con lealtad y desprendimiento positivos”. La oposición a Páez y a la oligarquía surgía ahora por un camino diferente, mediante la movilización de los sectores civiles descontentos y a través de un partido político que empezó a señalar las fallas en el gobierno y a ofrecer soluciones para los males de la República.

Dos hechos importantes destacan en esta según da Presidencia del General Páez:

  1. La aparición en la escena política del Partido Liberal con la orientación del político Antonio Leocadio Guzmán llevada a cabo desde las páginas del periódico “El Venezolano”
  2. La Rehabilitación del Padre de la Patria: El antibolivarianismo estaba en su plena efervescencia contra todo que significara y se relacionara con el Libertador.

Pero había un movimiento que empezó débil y fue tomando forma, durante el gobierno de Soublette. Tocó al Presidente Páez, sin embargo, la feliz oportunidad de rendir justicia al Creador de la Nacionalidad y se decidió a reivindicar su memoria: El traslado de los restos de Bolívar a Caracas el 17 de diciembre de 1842.

a).- Partido Liberal

El nacimiento del Partido Liberal se inició con la aparición del periódico “El Venezolano, cuyo primer número se publicó el 24 de agosto de 1840, bajo el lema de “más quiero una libertad peligrosa que una esclavitud tranquila”, Antonio Leocadio Guzmán inició en esa forma “la insurgencia contra el pacifico y aplastante dominio de la oligarquía”

“En 1840 se había constituido una oligarquía con influencia en el Gobierno, compuesto principalmente de un grupo adueñado hacía tiempo de los puestos públicos sin querer soltarlos; de los prestamistas, a quienes importaba sostener la Ley del 10 de abril de 1834, que autorizaba cualquier premio en los prestamos; de los empresarios del Banco, que absorbía parte del tesoro público y gozaba de privilegios inconstitucionales; y en resolución, de todos los que tenían miedo a las innovaciones y a los conflictos públicos…”

Laureano Villanueva: “Ezequiel Zamora”  Pág 15

La aparición del Partido Liberal constituyó el hecho político de mayor relevancia durante el segundo gobierno de Páez y pasó a ser el tono dominante  de nuestra política hasta los comienzos de este siglo. No hubo a partir de 1840, revolución o caudillo alzado que no se proclamara liberal, a tal punto que más que partido puede considerársele como la doctrina que motiva todas nuestras disputas políticas del siglo XIX.

Conviene destacar la circunstancia de que la aparición del Partido Liberal coincidió con la crisis económica que sufrió el país a partir de 1840, caracterizada por los siguientes hechos:

  • Baja en los precios del Café, que de 12 pesos el quintal en 1834 llegó a 9 pesos en 1840, a 8 pesos en 1841 y continuó descendiendo hasta llegar a 7 pesos el quintal.
  • Bajaron también las importaciones y como consecuencia disminuyeron considerablemente los ingresos del fisco, procedentes en su totalidad de los impuestos de aduana sobre exportación e importación.
  • Todo esto originó la decadencia de la agricultura, disminución de las cosechas, menores ingresos para los agricultores y la ruina de este sector, sobre todo por la imposibilidad de cumplir sus compromisos con los prestamistas bajo las condiciones de la Ley del 10 de abril.

“Se extendió la desocupación; se arruinaron numerosos artesanos, pequeños propietarios y comerciantes; el poder adquisitivo de la moneda se vino al suelo y el salario real de los peones ya de por sí miserable alcanzó niveles más reducidos. Grandes masas campesinas fueron azoradas por el hambre, mientras en las ciudades la pobreza llegó a proporciones desesperantes.”

 Guillermo García Ponce: “Las Armas en la Guerra Federal”

b).- Sectores Sociales que Nutrieron las Filas del Partido Liberal

Entre los sectores que nutrieron las filas del Partido Liberal están:

  1. Dueños de haciendas sin dinero y terratenientes arruinados; descontentos por la situación económica, la cual achacaban a la Ley del 10 de abril y a los tribunales mercantiles que la aplicaban.
  2. Caudillos militares marginados del gobierno.
  3. Intelectuales y políticos que habían formado parte del grupo conservador, muchos de ellos antiguos mantuanos, descontentos por el exclusivismo de la oligarquía gobernante. A ellos se unieron antiguos intelectuales jóvenes, atraídos por la novedad de la idea liberal y por los planteamientos que fueron perfilándose con la actividad del nuevo partido.

c).- Programa del Partido Liberal

Aun  cuando los liberales no presentaron un programa concreto de gobierno ni un cuerpo orgánico de doctrina, si plantearon una serie de principios contrarios a los que señalaban como errores del grupo gobernante. Las reivindicaciones fundamentales del Partido Liberal eran las siguientes:

  1. Acabar con el esclavismo del grupo político que desde 1830 se había adueñado del gobierno. A tal efecto, el lema de los liberales era: “hombres nuevos, principio alternativo”.
  2. Luchar contra el predominio de los prestamistas y usureros; por la derogación de la Ley del 10 de abril que permitía cualquier tipo de interés, por alto que fuera. Que autorizaba el interés compuesto, o sea el cobro de interés sobre los intereses morosos y rematar las fincas hipotecadas por lo que se ofreciera en el remate.
  3. Derogar la Ley de Espera y Quita, dictada también por la oligarquía conservadora a favor de los prestamistas, según la cual se suprimía el derecho de espera para el deudor.
  4. Luchar contra el Banco Nacional. Creado por el gobierno, y que se había convertido en un instituto al servicio de los  agiotistas que se beneficiaban así de los fondos del Estado.
  5. Suprimir los tribunales mercantiles, porque eran los que dictaban en forma rápida, la ejecución de los deudores.
  6. Los liberales apoyaban con gran entusiasmo el proyecto de la Ley de Crédito Territorial presentado al Congreso por el Licenciado Francisco Aranda, por el cual se autorizaba al gobierno para contratar un empréstito destinado a conceder créditos a largo plazo y bajo interés a los agricultores. Este proyecto fue aprobado en las Cámaras; pero el Presidente Soublette impuso el veto del Ejecutivo y lo hizo fracasar provocando la crítica y el descontento de los sectores liberales.
  7. Abogaban por abolir la esclavitud.
  8.  Suprimir la Pena de Muerte
  9. Establecer un sistema de Votación Universal, eliminando las restricciones impuestas al voto de la oligarquía. Los liberales proclamaban el voto directo frente al voto indirecto por la oligarquía.
  10. Propugnaban el establecimiento del sistema federal de gobierno. Esta última consigna, la federación, “fue la más sentida y luchada de dichas reivindicaciones; durante mucho tiempo los liberales venezolanos se identificaron con los federalistas, y la Federación es la máxima expresión del Partido Liberal.
  11. Los liberales defendían el cumplimiento estricto de la constitución, del principio de alternabilidad, y planteaban también otras consignas de contenido social y económico que daban un carácter radical al movimiento.

Los Liberales Cumplieron Su Programa

En los años que siguieron a la llegada de los liberales al gobierno, a partir de 1848, cumplieron todos los puntos planteados por dicho partido en la oposición. En efecto:

  • La Ley del 10 de abril sobre libertad de contratos, fue derogada por el gobierno liberal de José Tadeo Monagas, en 1848; la de Espera y Quita en 1849.
  • La abolición de la esclavitud se llevó a cabo en 1854, durante, durante la Presidencia  del General José Gregorio Monagas.
  • El Sufragio Universal se introdujo por primera vez durante la segunda Presidencia de José Tadeo Monagas.
  • La pena de muerte por delitos políticos fue suprimida en 1849; y por delitos comunes en 1864.
  • El Régimen Federal se estableció el mismo año de 1864, a raíz de la Guerra Federal.

No obstante haber cumplido su programa, los gobiernos liberales no pudieron resolver los graves problemas que afectaban a la Republica, debido a que sus realizaciones fueron meras reformas legislativas que no afectaron lo fundamental de la estructura económica y social, y dejaron en pie la situación de miseria  de los campesinos, y el poder económico y político en manos de los grandes propietarios territoriales.  Sin embargo, el contenido de su programa y la habilidad que tuvieron para hacerlo llegar a las masas, le ganaron al Partido Liberal  un amplio apoyo en el pueblo.

Sobre esta base popular los liberales pudieron diferenciarse como partido político y dirigir su lucha ´para desplazar del poder al grupo gobernante desde 1830; los conservadores.

d).- Los Conservadores

Conservadores o godos fue la denominación que recibieron los grupos que ejercieron el gobierno después de la separación de Venezuela de la Gran Colombia. Mantuvieron el poder entre un grupo pequeño de personas identificadas políticamente, por lo cual se les conoce también como “oligarquía conservadora”. El núcleo principal de los conservadores estaba constituido por los antiguos mantuanos que desde 1826 se habían aliados con los caudillos militares de la independencia y bajo la autoridad de Páez  tomaron la dirección de la República. El propósito de los conservadores era mantener intactas las condicione económicas y sociales del período colonial y aprovecharlas en beneficio propio mediante el nuevo orden republicano que les garantizaba, además, el derecho exclusivo de gobernar al conceder derechos políticos solo a los propietarios y rentista.

e).- Base Social de los Conservadores

La base social de los conservadores, estaba constituida por:

  1. Usureros prestamistas y monopolistas del comercio exterior.
  2. La burocracia civil constituida por los empleados públicos y los sectores ligados a ellos por amistad, simpatía o parentesco.
  3. Los grandes caudillos militares, y los grandes latifundistas, ligados al gobierno y decididos partidarios de la hegemonía de Páez.

Los gobiernos conservadores incurrieron en graves errores políticos que fueron aprovechados por sus opositores. Entre dichos errores se suelen señalar los siguientes:

  1. El exclusivismo en la administración pública. Gobernaron con un reducido número de individuos, escogido casi siempre dentro del mismo grupo social. Esta circunstancia dio origen a la denominación de “oligarcas”  y “godos” que les dieron sus adversarios.
  2. Establecieron y conservaron un régimen electoral muy restringido, en el que sólo podían participar los propietarios territoriales, los rentistas y los empleados. La oposición decía que aquel era un gobierno de hacendados.
  3. Mantuvieron la esclavitud.
  4. Conservaron la Pena de Muerte.
  5. Establecieron y se empeñaron en mantener el centralismo como forma de gobierno.

f).- Lucha entre Liberales y Conservadores

Ya durante el segundo gobierno de Páez empezó a resquebrajarse  la unidad del grupo gobernante. En las elecciones de 1842 fue elegido presidente el candidato de Páez, que fue nuevamente el General Carlos Soublette, pero frente a Diego Bautista Urbaneja  y Santos Michelena, también candidatos conservadores. El Partido Liberal, recién fundado, no concurrió a estas elecciones; pero se notó la división en las filas del gobierno con la participación de tres candidatos.

En las elecciones municipales de 1844 los liberales ganaron en el Cantón Caracas y en muchos lugares del interior. De manera que cuando llegaron las elecciones nacionales de 1846 los liberales y su líder Antonio Leocadio Guzmán tenían grandes posibilidades de ganar la Presidencia de la República, debido a la popularidad que habían alcanzado después de cinco años de propaganda liberal.

Pero la oligarquía no se resignó a perder el poder, y el gobierno de Soublette, que hasta entonces se había caracterizado por su tolerancia y libertad, inicio una política de represión para impedir el triunfo de los liberales. El gobierno conservador ordenó un reclutamiento forzoso en pueblos y aldeas y en la propia capital, con el evidente propósito de atemorizar a la población, predominantemente liberal. Ante la protesta del Concejo Municipal de Caracas, por este atropello, el gobierno suspendió la mayoría de los concejales, que eran liberales, con lo cual controló el Concejo y pasó a tomar nuevamente medidas represivas contra los liberales.

“Medidas similares se tomaron contra varios otros Concejos Municipales de la República. En San Juan de los Morros la junta electoral declaró faccioso a los liberales. En Maracay fue rechazada su lista de candidatos porque ostentaba el retrato de Guzmán. En varios sitios los electores fueron despojados de sus derechos de sufragantes; los liberales fueron hostigados, perseguidos, encarcelados; entre estos últimos un comerciante de Villa de Cura llamado Ezequiel Zamora. El 20 de agosto se eliminó de la lista de electores de Caracas el nombre del propio Guzmán, con el pretexto de que era deudor de fondos públicos.”

Antonio Arrraiz: “Antonio Leocadio Guzmán”. El Nacional.

La situación se hizo peligrosa y para evitar la guerra civil se propuso una entrevista del candidato liberal Antonio Leocadio Guzmán, con el caudillo de los conservadores, General José Antonio Páez. Este intento de conciliación fracasó. Varios grupos liberales se alzaron contra el gobierno.  Mientras otros con Guzmán a la cabeza, continuaron en las elecciones, pero perseguidos como insurrectos. Estas dificultades de la candidatura liberal produjo vacilaciones en ciertos sectores del partido y como consecuencias, surgieron dos candidaturas más: los Generales Bartolomé Salom y José Félix Blanco. De esta manera el cuadro electoral se formó completamente favorable a los conservadores. Por {ultimo, faltando apenas un mes para las elecciones, el gobierno detuvo a Guzmán y lo sometió a juicio, bajo la acusación de conspirador, y lo condenó a la pena de muerte.

Páez, quien como gran caudillo manejaba desde la trastienda los hilos de la situación electoral, comenzó por rechazar y descalificar la candidatura del General Bartolomé Salom, quien no sólo contaba con el apoyo de un sector liberal, sino que era un prócer respetado y querido por elementos del gobierno. Al mismo tiempo Páez impuso como candidato al General José Tadeo Monagas, quien en esta forma pasó a ser candidato del gobierno y triunfador en las elecciones de 1846.

El historiador Francisco González Guinand narra la reunión de Páez con el grupo conservador en la cual descartó a Salom e impuso a Monagas como su candidato. El relato nos da una idea de cómo el caudillo de turno actuaba también como gran elector.

“Como  el General Páez no perdía la marcha del proceso y apenas faltaba veinte días para la reunión de los colegios electorales, aprovecho su regreso a Maracay para hacer evidentes sus propósitos convocando al efecto en su casa de habitación a los hombres políticos que allí se encontraban …Muchos civiles y militares asistieron al acto y el General Páez les manifestó la conveniencia de hacer público el nombre del candidato por el cual debían de influir para elevarlo a la Presidencia, y los excitó a emitir libremente sus opiniones, reservando la suya como para no aparecer imponiéndola a priori. Junto con los nombres de los que ya estaban en escena que contaban con algún séquito electoral, sonaron otros nombres; siendo el más aceptado entre todos el del General Bartolomé Salom…Y observando el General Páez que podía esta candidatura tener el asentimiento de aquel concurso… dijo estas palabras: “Si el General Salom resultara e4legido Presidente de Venezuela, al día siguiente tomaría yo el camino del destierro”.

…el silencio que reinó en la reunión imprimió a ésta un carácter sombrío…

Continuaba reinando el silencio cuando el Doctor Quintero preguntó al General Páez si tenía algún candidato que recomendar. Sí lo tengo contestó el Jefe del Ejército, Mi candidato es el Benemérito General José Tadeo Monagas.”

Gobierno Constitucional del Presidente Carlos Soublette (1837-1839)

7.- Gobierno Constitucional del Presidente Carlos Soublette (1837-1839)

Carlos Soublette fue escogido por el Congreso Nacional para completar el mandato que debió terminar el Dr. Vargas. El General Carlos Soublette estaba en España y demoró su regreso por algunos meses. Por ello, fue escogido para cumplir una administración provisional hasta tanto llegase al país el Presidente Soublette, el general José María Carreño.

El corto gobierno cumplido por este magistrado se caracterizó por su atención a los aspectos de la educación venezolana. Muchos Colegios Nacionales se establecieron en las capitales de las Provincias.

Carreño, que había tomado posesión el 20 de enero de 1837, entregó la presidencia de la República al general Soublette, llegando de España, el 20 de mayo del mismo año.

El Presidente Soublette, al tomar posesión del alto cargo, empezó a desplegar una política tendiente al logro de la paz y de la armonía entre los venezolanos; sin embargo, el partido conservador, su más grande opositor, le acarreó numerosos problemas.

En la gestión de Soublette se destaca, el reconocimiento que hizo a la memoria del Libertador el día 5 de julio de 1838, lo que le trajo numerosas críticas, por el ambiente antibolivariano que se respiraba en la época. Soublette mantuvo su posición en acto de justiciero reconocimiento al héroe que nos diera la libertad.

De esta época es el alzamiento de Francisco Farfán quien, apoyado por Santiago Mariño, desde Haití, se rebeló contra el gobierno, pidiendo que se reformase la Constitución, según los puntos que él iba a recomendar.

El general Páez salió entonces en defensa del gobierno constitucional y derrotó a los alzados en San Juan de Payara el 26 de abril de 1837. Los alzados huyeron a la Nueva Granada.

Finalizando el año 1838, se procedió al nuevo proceso eleccionario, para escoger al Presidente de la República.

La situación política del país era una lucha sorda pero efectiva contra las posiciones gubernamentales. Pero esta lucha no venia del campo enemigo, como era de esperar, sino que surgía de la misma masa política que apoyaba al Gobierno.

Gobierno Provisional del Dr. Andrés Narvarte (1836-1837)

6.- Gobierno Provisional del Dr. Andrés Narvarte (1836-1837)

El Congreso de la República, habiendo aceptado la renuncia del Dr. Vargas a la Primera Magistratura Nacional, escogió al Vicepresidente Andrés Narvarte, para que terminase el período constitucional, como lo ordenaba la Carta Fundamental de la República.

Lo más resaltante en esta corta gestión presidencial fue el haber puesto en práctica lo dispuesto para indultar a los reformistas en virtud de lo cual muchos de ellos salieron desterrados a Nicaragua.

El Presidente Narvarte entregó el Poder Ejecutivo, en enero de 1837, al General Carlos Soublette, a quien el Congreso había escogido para terminar el período constitucional que se cumplía en 1839.

Período de José María Vargas

5.- Periodo de José María Vargas (1835-1836)

A las elecciones se presentaron como candidatos: José María Vargas, Santiago Mariño, Carlos Soublette, Diego Bautista Urbaneja, Bartolomé Salom, Francisco E. Gómez, Andrés Narvarte y Tomás de Heres.

Realizada las elecciones y establecidos los escrutinios, no hubo ganador, pues  de acuerdo al Reglamento Electoral vigente, se necesitaba la mayoría de dos tercio para el ganador. El Congreso resolvió el asunto, escogiendo entre los tres candidatos con mayor número de votos: En sucesivas elecciones eliminatorias se logró el ganador que fue el Dr. José María Vargas.

Su gestión presidencial constituyó un cambio importante en los aspectos políticos, pues fue la primera vez que un civil llegaba a la Primera Magistratura Venezolana.

Su gabinete ministerial lo integró del modo siguiente: Antonio Leocadio Guzmán, para la Secretaria del Interior y Justicia; Santos Michelena, para Hacienda y Relaciones Exteriores; Francisco Conde, para Guerra y Marina.

El gobierno del Dr. Vargas se enfocó hacia el logro de mejoras sociales, de todo tipo, para el pueblo; fue, pues, un gobierno de alto contenido social.

a).-  Revive la pugna entre caudillos

A fines del período presidencial de Páez comenzó a manifestarse de nuevo la pugna entre los militares. En las elecciones de 1834 Páez y la oligarquía se pronunciaron por la candidatura del General Carlos Soublette. Al mismo tiempo, un buen número de jefes militares lanzaron como candidato al General Santiago Mariño. Frente a ambas candidaturas militares se abrió paso la del Dr. José María Vargas, con el apoyo de sectores civiles integrados por propietarios, agricultores y universitarios, quienes aprovechaban la división reinante entre los militares para presentar una alternativa de gobierno civil. La candidatura del Dr. Vargas fue objeto de una violenta oposición por parte de los militares  que apoyaban a Mariño. Según este sector a los militares les correspondía el derecho exclusivo de gobernar el país, por haber sido ellos, según pretendían, quienes conquistaron la independencia en los campos de batallas.

“…En 1834 temían los militares que la República se convirtiera para siempre en una organización puramente civil, perdiendo ellos de este modo el derecho de dirigirla que creían haber adquirido en las guerras de la Independencia…”                                                                                                                                                                                                                          José G. Fortoul-Historia Contemporánea

 Por su parte los seguidores del Dr. Vargas defendían el derecho de los civiles a ejercer el gobierno. Alegaban que los militares debían volver a los cuarteles, ser garantes de la constitución y defensores de la soberanía, lo cual constituía su verdadero papel en la república.

b) Derrocamiento del Presidente Vargas

El Dr. Vargas fue elegido presidente de la República para el período 1835-1839, pero los caudillos militares que se habían opuesto a su candidatura, comenzaron a conspirar contra él y prepararon un golpe militar que estalló en Caracas en julio de 1835, a los cinco meses de haber asumido la presidencia. Tomaron parte en este movimiento militar los generales Santiago Mariño (candidato derrotado), Diego Ibarra, Justo Briceño, Pedro Briceño Méndez, Pedro Carujo, José Laurencio Silva, entre otros.  Este hecho político fue conocido como La Revolución de las Reformas, con ellas se rompieron las posibilidades de un buen gobierno civil, pues el Presidente Vargas fue detenido junto con el Vicepresidente Narvarte, los  obligaron a renunciar y los expulsaron del país.  Al pronunciamiento de los militares de Caracas, se unió el General José Tadeo Monagas en el oriente, y al igual que en 1831, proclamó la unión de la Gran Colombia, el régimen federal, el fuero militar y eclesiástico, y que los empleados públicos estuvieran en “manos de los fundadores de la libertad y antiguos patriotas”, esto es según ellos los militares.

El derrocamiento del Presidente Vargas.

“Una compañía al mando del  Capitán Julián Castro se formó a la puerta de la casa de Vargas, con orden de no dejar entrar ni salir a nadie sin permiso de los revolucionarios. En las primeras horas de la mañana va a conferenciar con el cautivo Presidente el nuevo General Carujo. Es clásica en las tradiciones venezolanas la entrevista de este rebelde de oficio y el austero Presidente que se veía ahora secuestrado por la soldadesca. Empeñase Carujo en demostrarle que el único medio de evitar la guerra civil es renunciar la Presidencia, alegando que el Gobierno estaba de hecho vencido, que los hechos son la fuente del derecho y la revolución el origen de todo gobierno, y que el hecho del 8 de julio iba  a ser el derecho del día siguiente… Vargas opone a la brutal franqueza del soldado la calma entera del filósofo, y le contesta que el poder que está ejerciendo no es renunciable sino ante el Congreso, ni reconocerá nunca el Presidente de la República la autoridad de una revolución a mano armada.

¡Señor Doctor! –grita Carujo- El mundo es de los valientes.

¡Señor Carujo! –replica Vargas- El mundo es del hombre justo y honrado.”

José Gil Fortoul-Historia Contemporánea

Vencidos los revoltosos, estos altos magistrados  fueron devueltos  a los altos cargos, pero por corto tiempo pues el Dr. Vargas, ante los numerosos ataques de los opositores, entre ellos los del sector paecista, presentó renuncia formal del cargo ante el Congreso el 14 de abril de 1836. Su renuncia fue aceptada el día 24 del mismo mes.

Muchos de nuestros cambios políticos han ocurrido como consecuencia de acciones de violencia como la que produjo el derrocamiento del Dr. José María Vargas. Levantamientos, cuartelazos y golpes de estado han dado al traste con más de un gobierno en nuestra historia, independientemente del carácter civil o militar de quienes ejercieran la presidencia.

c) Fin de la Revuelta se Fortalece la Hegemonía de Páez

Al producirse el cuartelazo, el Presidente Vargas Nombró a Páez Jefe del Ejército frente a los alzados que a su vez habían designado a Mariño como Jefe Superior de la revolución. Páez que se encontraba en uno de sus hatos en Guárico, movilizó sus tropas hacia Caracas (los caudillos militares tenían sus propias fuerza, formadas a menudo por los peones de sus hatos y haciendas), y se pronunció en favor del Presidente Vargas. En el camino sumó a sus fuerzas las de algunos jefes alzados en el centro y entró a la ciudad evacuada poco antes por los revolucionarios. Páez declaró restablecido el gobierno legítimo y mientras regresaba del exilio el Dr. Vargas puso al frente del gobierno al General José María Carreño en su carácter de Presidente del Consejo de Gobierno. Luego optó por negociar con los alzados a los cuales, como en 1831, ofreció indultos y les garantizó sus grados militares y propiedades a cambio de que se sometieran al gobierno y reconocieran su autoridad. En agosto del mismo año el doctor Vargas regresó al país y reasumió la presidencia hasta marzo de 1836, fecha en la cual renunció y se separó definitivamente del gobierno, dejando encargado al Vicepresidente Andrés Narvarte. Cuando terminó el período de éste, en enero de 1837, se encargó de la presidencia una vez más el General Carreño hasta el 20 de mayo, cuando habiendo sido electo Vicepresidente el General Carlos Soublette, asumió la Presidencia y la ejerció como encargado hasta que terminó el período de 1839.

La insurgencia militar contra el Presidente Vargas Constituyó el hecho decisivo en este accidentado período constitucional. La lucha entre los caudillos militares se había impuesto y fracasaba el efímero ensayo de gobierno civil. El propio Presidente Vargas, poco antes de asumir el gobierno, había denunciado a “los hombres que habían creído que Venezuela es su patrimonio”, refiriéndose a caudillos militares que negaban a los civiles el derecho a gobernar y se disputaban entre ellos la dirección de la nueva República.

No obstante haber fracasado la revuelta, el Presidente Vargas no pudo terminar su período por falta de apoyo de Páez, quien pretendía, sin lograrlo, que el Dr. Vargas sirviera a sus fines políticos. El triunfo sobre los alzados no sirvió, pues, para afianzar al Presidente constitucional, sino más bien para fortalecer a Páez como caudillo. Estaba en juego en aquellos momentos la jefatura que Páez venía ejerciendo desde 1826. De haber triunfado la Revolución de las Reformas, Páez habría sido desplazado como caudillo principal por Mariño o Monagas. Esta circunstancia lo determinó a oponerse a los revolucionarios en la certeza de que su éxito lo afianzaría en el mando de la república. El triunfo le permitió, pues, apartar temporalmente a sus rivales militares y al mismo tiempo deshacerse del Presidente Vargas cuyo alto cargo pasó a ocupar el General Soublette, precisamente el candidato de Páez derrotado en las elecciones de 1834.